Morena, entre fuego cruzado


Por Arturo Maximiliano García el 12/05/2020
 Morena, entre fuego cruzado

Será la pandemia, pero el nivel del tono entre funcionarios del partido gobernante, electos o designados, ha subido y mucho

Fuerte está el tiroteo estos días, que no se sabe si es fuego cruzado, fuego amigo, fuego abierto; pero sin duda quema, aunque aún no sabemos si mata.

Me refiero a los embates de algunos gobernadores del oficialismo contra las autoridades de salud de la Federación, el ataque hasta sorpresivo de un hijo de un funcionario de primer nivel a la Jefa de Gobierno de la CDMX, así como al enfrentamiento, no de hoy, de don Porfirio Muñoz Ledo contra sus propios colegas de bancada o el propio presidente.

Si a esto le sumamos los disparos a quemarropa por la dirigencia partidista, pues es difícil entender por qué, ante la falta de astucia y liderazgo de la oposición para atacarlos, son ellos mismos quienes la suplen un día sí y el otro también.

Será la pandemia, pero el nivel del tono entre funcionarios del partido gobernante, electos o designados, ha subido y mucho -una rebelión en la granja por así llamarla-, sin que esté del todo claro en realidad quién gana y de esa supuesta ganancia qué objetivo final pudiera tener.

Apenas hace unas tres semanas, el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, acusó al subsecretario Hugo López Gatell, una de las estrellas de la administración, de estar maquillando los números de contagiados y decesos por el COVID 19, al menos en su entidad, lo cual expresaba así: “¿Por qué están reportando una información que no es real? Yo voy a tener como gobernador, les voy a exigir, que den la información verídica de Baja California, no pueden dosificarla…”. Sin embargo, no fue el único mandatario estatal de Morena que haría acusaciones al respecto, Miguel Angel Barbosa, gobernador de Puebla, cuestionó y descalificó el actuar a la Secretaría de Salud ante la crisis sanitaria, al menos en lo que toca al apoyo a su entidad. “Esos números no son ciertos…”, refiriéndose a los del Dr. López Gatell, “es parte de una estrategia porque nos quieren traer enfermos del Distrito Federal y del Estado de México”, reclamó el poblano.

Pero los enfrentamientos no pararon ahí. Medios nacionales dieron a conocer la semana pasada la venta que hizo el hijo de Manuel Bartlett, actual Director General de la CFE, de ventiladores y otros contratos asignados a aquél, quien, ante la acusación pública de que estos se le habían adjudicado a sobreprecio, reviró, pero no contra sus acusadores, sino que embarró en el problema a la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, diciendo que en su gobierno habían comprado ventiladores aún más caros. Vaya manera de salpicar, quizá fue esa misma adquisición en la capital la razón de la rara defensa del hijo del exsecretario de Gobernación.

La política en México se transforma día con día, ¿serán estas expresiones una nueva manera de decir y señalar las cosas sin tapujos?, sin callar sólo por que son del mismo partido, o hay carencia en las formas, sin cuidar las mínimas capacidades de conciliación política antes de llegar al enfrentamiento. Eso sí, con o sin formas, nadie los podrá criticar de que no dan la cara, que esconden la crítica, pero eso tiene consecuencias. Fuerte está entonces el tiroteo, que no se sabe si es fuego cruzado, amigo, abierto, pero a mi me parece un balazo en el pie.

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