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Especialista y consultor en asuntos internacionales, Presidente de la Cámara de Negocios Kazajstán-México y Delegado de KFA en el país. Con experiencia de vida en 21 países de América, Europa, África, Asia y Oceanía, lugares en que ha mantenido los más altos contactos. Ha sido también colaborador de publicaciones en Forbes, NYT y Foreign Affairs.

»Singapur, pequeño gran tigre asiático

Cómo la pequeña isla sin recursos naturales puede ser inspiración de desarrollo, vision a largo plazo, ética y apertura para nuestro país



Por: Eduardo Magaña

Singapur es la vigésima economía del mundo; es además la octava economía más compleja según el índice de complejidad económica (Economic Complexity Index, ECI, en inglés). Singapur es un país insular situado en la peninsula Malaya al sureste de Asia. Una de las 63 islas que conforman a la pequeña nación parlamentaria, donde se encuentra la capital, Singapur, es considerada como una ciudad-estado.

La pequeña nación tiene fronteras con Indonesia y Malasia. La isla ha ganado territorio al mar de manera artificial, y cuenta con una población de cerca de 5,750,000; Singapur es el tercer país más rico del mundo, detrás de Qatar y Luxemburgo, según la revista Forbes. Utilizando la información más reciente del Fondo Monetario Internacional, Forbes dice que ‘Singapur prospera como un centro tecnológico, manufacturero y financiero con un PIB (PPP) per cápita de casi US $56,700.’ Singapur ha tenido el liderazgo correcto que lo ha transformado completamente.

Pasó de ser un país recién independiente en 1965 cuando fue expulsado de Malasia y empujado hacia una indeseada independencia a lo que es hoy en día en menos de 50 años. Singapur cumplió 50 años de independencia el 9 de agosto de 2015. Singapur se ha transformado de un país cuyo ingreso per cápita era el mismo de Ghana en África en ese entonces, a lo que es hoy: uno de los centros financieros más importantes del orbe.

El ingreso per cápita de Singapur ha disparado de $500 USD en esos días, a $55,000 USD el día de hoy; el mayor aumento que cualquier nación independiente ha logrado. Hay muchas otras áreas donde los estándares de Singapur superan las “normas”. Singapur evolucionó en este medio siglo por ejemplo, de una ciudad de barrios y tugurios a la propiedad más alta de casa-habitación de cualquier país del mundo, 90 por ciento de los residentes de Singapur, viven en los hogares que poseen.

Buena planeación gubernamental así como el rápido aumento de los salarios y los espectaculares planes de ahorro obligatorio llevaron a esta singular situación. En lo personal me preguntaba, ¿Por qué Singapur tuvo tal éxito? La respuesta simple es que ha tenido un liderazgo excepcional. Pocas personas han o habíamos oído hablar de Lee Kuan Yew, el primer Primer Ministro y ‘padre fundador’ de Singapur, que falleció en marzo de 2015 y fue sucedido por su hijo, Lee Hsien Loong también como Primer Ministro.

Mucho menos habíamos oído hablar del Dr. Goh Keng Swee, el arquitecto del milagro económico de Singapur. Juntos, hicieron un gran equipo. Este equipo también implementó tres políticas excepcionales, según leí en un artículo escrito en The Huffington Post por Kishore Mahbubani, el Director de la Escuela Lee Kuan Yew de Políticas Públicas en Singapur: “Meritocracia, Pragmatismo y Honestidad.”

De hecho, me encantaría compartir esta fórmula con nuestros gobernantes, en especial hoy, que más que nunca la necesitamos en nuestro país. Meritocracia significa en estricto sentido, que un pueblo o país escoge a sus mejores ciudadanos – y no a los familiares de la clase dominante – para dirigir éste país. El pragmatismo es que un país o gobierno no trate de reinventar o descubrir el hilo negro. No importa qué problema haya, en el campo o ámbito que sea, alguien más, en alguna parte del mundo, ya lo resolvió.

Permitámonos copiar la solución y adaptarla a nuestro Mexiquito. Copiar, literalmente, las buenas prácticas de gobierno y administración es algo que cualquier país puede hacer y además debe hacer. Al país o gobierno que implementó la práctica como origen, le conviene que lo copien, quiere decir que lo está haciendo de manera correcta. Ahora bien, la implementación de la “HONESTIDAD” (sí, con mayúsculas) es la más difícil de ejercer.

La mayor fortaleza de los padres fundadores de Singapur fue que eran sinceramente honestos, sinceramente, palabra clave. Singapur es la historia de desarrollo más exitosa del siglo XX, ¿por qué no podemos nosotros también hacerlo? – en este momento de crisis e incertidumbre por sobre todas las cosas. Aprovecho esta colaboración para felicitar a mi amigo Nathan Wolf Lusthbader quien nos representará como Embajador ante Singapur, Myanmar y Brunei. ¡Todo el éxito Embajador!