¿Qué se cocina en Medio Oriente?


Por Eduardo Magaña el 15/11/2017
 ¿Qué se cocina en Medio Oriente?

Los arrestos en Arabia Saudí y la renuncia del Primer Ministro Saad Hariri, son síntomas de algo mucho más grave por venir

Los arrestos en Arabia Saudita del pasado 4 de noviembre así como la renuncia del Primer Ministro Saad Hariri complican aún más el ajedrez político de Medio Oriente y anuncian algo mucho más complejo y grave por venir. El hasta hace poco más de 10 días Primer Ministro de Líbano, renunció el mismo día que Arabia Saudita arrestó a más de 500 miembros de la realeza, el gobierno actual y anterior saudí. ¿Qué tiene que ver lo uno con lo otro?

En los círculos que saben de la región, es sólo el principio de lo que está por venir. Como es bien sabido, el conflicto entre el islam suní y el islam chiita está representado por una ‘guerra fría local’ que pelean el Reino de Arabia Saudita y la República Islámica de Irán, respectivamente y en ese orden; por religión en principio, pero cuyo objetivo principal es la hegemonía y el poder en la región. Para muestra un ejemplo: los Árabes conocen al Golfo como Golfo Arábigo y los Iraníes (o persas) lo conocen como Golfo Pérsico. Entre los arrestados en este extraño evento, están el Príncipe Al-Waleed bin Talal, el famoso multimillonario saudita, propietario de inversiones en Twitter, Citibank, Fox News, y notorio crítico de Donald Trump, además de Mutaib bin Abdullah, hijo del fallecido Rey Abdullah y jefe de las Fuerzas Armadas.

Se dice que en total 11 Príncipes de otras ramas de la familia real saudí además de millonarios empresarios, ex-Ministros y Ministros están entre los más de 500 arrestos, efectuados todos como consecuencia de lo que oficialmente es una purga en contra de la corrupción liderada por el hijo del rey y de quien escribí hace algunos meses aquí, Mohammed Bin Salman.

Tras bambalinas se habla de una ‘alianza’ entre Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita para contener el creciente poder de Irán en la región. Alianza aprobada por el Presidente Donald Trump, y operada por su yerno Jared Kushner, el Primer Ministro de Israel Bejamín ‘Bibi’ Netanyahu y Mohammed Bin Salman, el Príncipe Heredero y hombre más poderoso de Arabia Saudita, también conocido como MBS. Irán apoya al Presidente de Siria Bashar al Assad y ha logrado mantenerlo en el poder; de la misma manera el país persa ha apoyado a los rebeldes Houthis en Yemen que derrocaron al Presidente y pupilo de los sauditas, Ali Abdullah Saleh que desató una guerra en Yemen que ha causado miles de muertos, millones de desplazados y una real crisis humanitaria.

Otro de los escenarios donde se juega este ajedrez político económico y militar es Líbano, donde Irán apoya a la poderosa milicia de Hezbollah, quienes formaban parte del gobierno del Primer Ministro Hariri, que a su vez, era el ‘elemento’ saudí en Líbano. Se habla de que Saad Hariri se encuentra bajo arresto y fue obligado a renunciar al poder por órdenes del gobierno de Arabia Saudita por su cercanía con Hezbollah, aunque la razón oficial que dio en el discurso de renuncia televisado desde Riad (la capital saudí), era que lo querían asesinar como lo hicieron con su padre, el entonces Primer Ministro Libanés Rafik Hariri. Hariri padre fue asesinado en 2005 con un coche bomba que se dice fue orquestado por Hezbollah, con apoyo de Siria e Irán.

La milicia chiita de Hezbollah es uno de los enemigos principales de Israel, ya que se encuentra armada hasta los dientes y es patrocinada por Irán; esta milicia es incluso más poderosa que las propias fuerzas armadas libanesas, y considerada como un ente terrorista por los Estados Unidos – otra de las razones por las que se rumora de la alianza Saudi-Americo-Israelí.

Jared Kushner viajó a Arabia Saudita unos días antes de los arrestos y la renuncia, y según diversos medios regionales, MBS viajó a Tel-Aviv, antes de que Kushner visitara Riad, donde se ‘oficializó’ la alianza estratégica. Mientras tanto, el petróleo ha subido lo que no había hecho en varios años y el Príncipe Heredero, antes de realizar su movimiento de ajedrez político, organizó un foro llamado Future Investment Initiative en el hotel Ritz Carlton de Riad, donde lanzó su proyecto estrella de más de 500 mil millones de dólares: una ciudad inteligente que conectaría a Jordania, Egipto y Arabia Saudita.

Curiosamente es en el mismo hotel donde están arrestados los más de 500 ‘corruptos’. Todo en Medio Oriente es geopolítica, economía, petróleo y poder. Por eso era mi pregunta del principio, ¿qué se cocina en Medio Oriente?

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