De la unanimidad al olvido


Por José Báez el 17/11/2021
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 De la unanimidad al olvido

Foto: Especial

En el parlamento mexicano es tan fácil pasar de la razón a la insensatez, de la coincidencia a la obediencia, de lo aprobado a lo olvidado, de la unanimidad de propósitos a la división ocasionada, que solo basta revisar el proceso de aprobación del presupuesto 2022 para corroborar lo dicho

El proceso para la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación del 2022 (PEF22) sirve como un preciso referente para ilustrar la alineación de los intereses presidenciales. Por un lado, el presupuesto enfila las prioridades del Poder Ejecutivo y por el otro evidencia la sumisión del Poder Legislativo a lo dispuesto por la silla presidencial.

El presupuesto mandata el uso que el gobierno le dará al dinero de las y los mexicanos. ¿Cuáles son los gastos programables más representativos? Sin duda, los recursos públicos disponibles y programables se encuentran colocados en la obras faraónicas del presidente: el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto Felipe Ángeles en Santa Lucía.

El recurso público está totalmente alineado a priorizar las obras majestuosas por encima de las necesidades primarias de la nación. ¿Está mal que el gobierno invierta en la construcción de un tren turístico? No, siempre y cuando estuvieran resueltos los temas más fundamentales a cargo del gobierno como la salud y la educación.

Invertir en un tren turístico es un lujo que solo se puede dar un país que ya resolvió con antelación sus temas más apremiantes, como el de la seguridad, y brinda en los hechos un excelente servicio a través de sus sistemas de salud, de educación o de infraestructura carretera por poner algunos ejemplos y que, por lo tanto, ya no necesita gastar el dinero en las necesidades de la gente sino en otros proyectos nuevos. Por el otro lado, la votación del presupuesto federal constató la obediencia ciega de los diputados oficialistas.

Aquí otro ejemplo, durante la discusión del presupuesto en la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados se aprobó por unanimidad una opinión presupuestal para destinar por lo menos 500 millones de pesos a los Pueblos Mágicos, es decir, en dicho órgano parlamentario los diputados de absolutamente todos los partidos políticos coincidieron en la importancia de destinar recursos federales al desarrollo de los Pueblos Mágicos; sin embargo, ya en la discusión y aprobación del presupuesto en el Pleno de la Cámara de Diputados, los legisladores de Morena y sus aliados, Partido Verde Ecologista y Partido del Trabajo, se olvidaron de su palabra empeñada y sus votos dados en la comisión, respaldando el presupuesto mandado por el Ejecutivo sin moverle una sola coma.

El presupuesto los alineó. En el parlamento mexicano es tan fácil pasar de la razón a la insensatez, de la coincidencia a la obediencia, de lo aprobado a lo olvidado, de la unanimidad de propósitos a la división ocasionada, que solo basta revisar el proceso de aprobación del presupuesto 2022 para corroborar lo dicho.

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