A CONTRALUZ


Por Juan Carlos Arreguín el 17/11/2022
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 A CONTRALUZ

Foto: Archivo

“No habrá marcha que valga si los Partidos de oposición no concretan una coalición electoral”

Los asistentes a la marcha del pasado domingo en contra de la Reforma Electoral planteada por el Presidente Andrés López, se congratularon de ver junto a ellos a un número significativo de ciudadanos unidos como hace mucho tiempo no sucedía, muchos de los que cómodamente fueron testigos lejanos se apresuraron a vaticinar no sólo la derrota anticipada de la retrógrada propuesta, sino inclusive se aventuraron a calcular que el 2024 marcará la derrota de la 4T, nada más lejano de la realidad.

Según Martí Batres Secretario de Gobierno de la CDMX, asistieron a la manifestación entre 10 y 12 mil personas, cifra sin duda lanzada con el cinismo y lo mitómano que caracteriza a los representantes de Morena, la realidad es que en el país hubo un número aproximado de 500 mil participantes, cantidad por demás lejana a los más de 30 millones de votos que obtuvo ese partido político en los comicios que los tienen hoy en su fallido mandato.

No por lo anterior sentenció que la marcha haya sido ociosa, la oposición recibió un claro mensaje ciudadano que deben entenderlo sin matices ni cortapisa, no es sólo la exigencia a oponerse a la coyuntura de la reforma que atenta contra el sistema electoral, sino a conformar una coalición que permita ser al menos competitivos en las elecciones presidenciales venideras, creer que de manera aislada alguno de los partidos o candidatos independientes pueden resultar ganadores es utópico, y sólo los intereses mezquinos de los dirigentes oligarcas podrían argumentarlo en contra.

Tanto el PAN como el PRD parecen mantener vigente su compromiso por hacer un frente común de cara a las elecciones del 2024, lo dubitativo se encuentra en la posición que asumirán tanto el PRI como Movimiento Ciudadano, Partidos que en el terreno discursivo se han mostrado frontales contra el Gobierno Federal, pero quienes en los hechos se han convertido en comparsas del gobierno equívoco que tenemos.

Los Institutos Políticos de oposición parecen agazapados y esperanzados en que la inminente fractura de Morena les alcance para ser competitivos en lo individual, inclusive se especula que Movimiento Ciudadano se mantiene en calma porque ya tiene acuerdos para que tanto Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal seas sus abanderados para con ello su partido genere los votos que nunca antes ha tenido y evidentemente las prerrogativas que esto conlleve; saben que solos no pueden ganar, pero anteponen su interés político y monetario al interés mayoritario.
Mientras el PRI hace cálculos en torno a su cada vez más corta preferencia entre el electorado, el polémico Alito Moreno sabe que formar parte de una alianza minará su ánimo por seguir colocando entre los plurinominales a sus cada vez menos allegados, la dirigencia del otrora partidazo sabe (y sus pares también) lo que vale y pocos espacios les ofrecerían, por eso hoy prefieren ir solos, cada vez más solos.

El reto de que Morena no siga llevándose al país a la ruina con sus malas decisiones es uno cuesta arriba, apenas en el 2018 con un PRI en el Gobierno y con menos desgaste que ahora, con el PAN con un candidato reconocido y capaz (hoy con ninguno, porque los que pudieran tener estos atributos ya se manifestaron en no participar) y sumándole los votos de los demás partidos políticos participantes, quedaron a 9 millones de votos de los obtenidos por López Obrador; imagine usted qué será ahora si se mantiene la idea de que solos (los partidos) pueden derrotar al partido de la mal llamada transformación.

Podrá haber cientos de marchas, salir con la bandera entre las manos y entonar al unísono el himno nacional sintiéndonos patriotas, pero de nada servirá. La verdadera manifestación deberá ser de cara a los Partidos Políticos de oposición, exigirles que vayan juntos, que la o el candidato sea el mejor aunque no sea de sus militantes, inclusive un ciudadano; debemos realmente empoderarnos y mandatarles cohesión, el país está en riesgo, México lo requiere.

Juan Carlos Arreguín

Licenciado en Derecho y Maestro en Amparo. Consultor Político con Diplomados en Derecho Electoral y Estrategia Electoral. Fue Secretario de Gobierno Municipal, Director de Desarrollo Político Estatal, Director de Análsis Politico Estatal, Coordinador Operativo del Programa Social Estatal.

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