A Contraluz


Por Juan Carlos Arreguín el 04/07/2022
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 A Contraluz

Tráfico en Av. 5 de Febrero

Querétaro fue planeado como ciudad provinciana, jamás sus gobernantes (de varias décadas y dos partidos diferentes) avizoraron que la zona metropolitana llegaría a ser la octava más grande de México.

Recordará usted que en meses pasados un grupo de defensores de todo se enfundaron en la camisa de la queretaneidad y sus tradiciones, emprendieron una férrea batalla digital para que se impidiera (costara lo que costara afirmaban) la venta de la Plaza de Toros Santa María que se rumoró sería demolida para que se edificara ahí un centro comercial con amplios estacionamientos. Resulta oportuno nunca olvidar, porque muchos de ellos, al paso de las semanas, iniciaron una nueva batalla: impedir las corridas de toros, sí, las mismas que se realizan en plazas como las que antes defendieron.

Durante años hemos sido testigos de cómo grupos políticos y sociales claramente identificados con la izquierda utilizan como bandera electoral el creciente tráfico que vive la ciudad, se han cansado de denostar al gobierno (PRI y PAN) argumentando que nada han hecho por aliviar el asfixiante tránsito vehicular. Ahora que el Gobierno del Estado ha decidido intervenir la aglomerada Avenida 5 de Febrero, son los mismos “dueños de la verdad absoluta” los que inmediatamente salen a demeritar los alcances y beneficios que la obra dejará. Lo mismo le sucedió al presidente municipal capitalino, Luis Nava con la mega obra del viaducto de la zona poniente de la ciudad que desahogó el congestionamiento vehicular de aquella región.

Son grupos que se han enquistado en la sociedad amparados en la política divisionista que se dicta desde Palacio Nacional, ellos ganan oponiéndose a todo, polarizando a la ciudadanía bajo el falso discurso de la corrupción; quieren repetir en Querétaro lo que en el país les funcionó: generar encono, marcar brechas, señalar aún, sin argumentos ni pruebas al que gobierna, criticar todo oponerse sin razones.

Querétaro es sin duda de las mejores ciudades para vivir, no por nada llegan a avecindarse más de 52 personas diariamente, no es por casualidad que la capital haya crecido tanto, su desarrollo exponencial se debe a que durante muchos años ha ocupado primeros lugares en materia de seguridad y empleo, por lo que resulta simplista desasociar al tráfico vehicular de ello. Querétaro fue planeado como ciudad provinciana, jamás sus gobernantes (de varias décadas y dos partidos diferentes) avizoraron que la zona metropolitana llegaría a ser la octava más grande de México, aún así, se construyeron vialidades que han permitido que aún no lleguemos a niveles de tráfico como el CDMX o muchas ciudades más, pero éstas están al borde del colapso.

Por ello es que quien denuncia que las obras emprendidas por la autoridad carecen de sustento o son producto de la improvisación, son precisamente aquellos que le apuestan al fracaso del gobierno, son los que todos los días denunciarán los sin sabores que una obra de estas características tienen como consecuencia, los que se quejan de la violencia pero que en sus manifestaciones destruyen, ofenden y lesionan. Estos grupos que ganan generando conflicto son los que exacerban el humor social, son los antisistémicos de siempre que atentan contra el progreso de nuestro Estado.

Aunque usted quiera pensar lo contrario de su análisis de mi opinión, soy un firme defensor de la libertad de expresión y de sus manifestaciones, a cuya contraparte deberá siempre existir oídos prestos y diálogo oportuno, en lo que no estaré nunca de acuerdo es que se intente dividir a Querétaro como ya se ha fracturado al país, seamos más los que aportemos ideas constructivas para el crecimiento de nuestro Estado, y sin importar colores ni partidos, suscribamos un gran acuerdo para que los ecos de la 4ta Transformación no destruyan lo que Querétaro es. Descalificar por inercia es ruin y perverso, pero sin vendas, exijamos también transparencia y rendición de cuentas, la autoridad debe cumplir con eficiencia y eficacia el mandato que les fue conferido.

Juan Carlos Arreguín

Licenciado en Derecho y Maestro en Amparo. Consultor Político con Diplomados en Derecho Electoral y Estrategia Electoral. Fue Secretario de Gobierno Municipal, Director de Desarrollo Político Estatal, Director de Análsis Politico Estatal, Coordinador Operativo del Programa Social Estatal.

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