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Una espiral llamada 2024

Por Staff Códice Informativo - 03/01/2023

Mal ha comenzado el año para la 4T luego de recibir este lunes su primer revés del 2023, o al menos así parece de primera […]

 Una espiral llamada 2024

Mal ha comenzado el año para la 4T luego de recibir este lunes su primer revés del 2023, o al menos así parece de primera mano. Ayer fue electa, como presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Lucía Piña Hernández, un perfil que se ha caracterizado por votar en contra de los intereses de la actual administración federal.

Pese a que hace algunos meses Yasmín Esquivel Mossa era considerada como la sucesora de Arturo Zaldívar, el escándalo del plagio en su tesis de licenciatura al final sí resulto ser un factor determinante para perder la posibilidad de encabezar la corte.

La elección de Piña se ha interpretado como una buena señal por la oposición, pues la ministra ha sido la más acérrima enemiga de los intereses de la 4T, al menos así lo demuestran sus votos en 18 proyectos impulsados por la administración de López Obrador (de 2019 a 2022), en los cuales, en solo tres ocasiones votó a favor.

Sin embargo, sería conveniente no olvidar su pasado peñanietista, pues su llegada a la corte se dio en el pasado sexenio, impulsada, según se asevera, por intereses de esa administración. No sería una sorpresa si, a través de algún guiño judicial en la figura de Lozoya, se hiciera presión al expresidente para que jalará los hilos precisos y se hiciera un cobro de favores que terminará traduciéndose en un trato más benévolo de la nueva presidenta hacia los intereses de la 4T.

Sea como sea, la Suprema Corte se puede convertir en un frente desde el que se le pueden asestar derrotas al gobierno de Morena, y así minar su poderío de cara al 2024, eso lo sabe muy bien la oposición y por ello es que era crucial tener a este poder libre de la influencia del gobierno federal, sobre todo cuando están en ciernes las reformas en materia electoral recientemente aprobadas y que, seguramente, serán impugnadas por los opositores.

De cumplirse estas reformas, es bien sabido, el INE no tendrá el mismo poder de contrapeso que ha tenido hasta el momento. Y es que, en términos prácticos, el instituto, más que un árbitro, en los últimos años ha jugado un papel de oposición en las figuras de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, situación que tampoco es, ni será, sana para una democracia.

Y mientras, Ricardo Monreal inició el año con el lanzamiento de su calendario con su consabida frase “Ni me dejo, ni me rajo”, una advertencia velada hacia el desprecio de López Obrador, y una fracción importante del morenismo, que no ve en el zacatecano un perfil idóneo para convertirse en candidato presidencial. Es por ello que muchos lo ponen como candidato de la oposición, y, se corren las voces de que sería el mejor posicionado para encabezar la candidatura de Va por México. Y es que dicen que para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo…


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