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Fernando Botero, ícono del arte latinoamericano, fallece dejando un legado inolvidable

Por Mánelick Cruz Blanco - 15/09/2023

El pintor y escultor colombiano, conocido por sus singulares retratos “voluminosos”, ha dejado una huella inigualable en el mundo del arte.

 Fernando Botero, ícono del arte latinoamericano, fallece dejando un legado inolvidable

Foto: Especial

El mundo del arte lamenta la pérdida de Fernando Botero, cuyo impacto en el arte contemporáneo comenzó a resonar en 1962 con su primera exposición en Estados Unidos. Poco después, una muestra en el Milwaukee Art Center solidificó su reconocimiento, y a finales de los 60, su talento iluminó galerías desde Europa y Estados Unidos,  hasta su natal Colombia.

El “boterismo”, como se conoce a su particular estilo, caracteriza su obra: figuras voluminosas, exuberantes, cargadas de color y sensualidad, a menudo con una crítica sutil y un toque irónico. Este enfoque no solo es admirado por críticos, sino también es ampliamente reconocido por personas de todas las edades y orígenes, demostrando su alcance universal.

La vida personal de Botero, marcada por la trágica muerte de su hijo “Pedrito” en un accidente en 1974, influyó profundamente en su arte, dejando una huella imborrable en sus obras posteriores. A pesar de enfrentar este dolor, su pasión por el arte nunca decayó. Se estableció en lugares como París, explorando nuevas formas y medios, y donando generosamente a instituciones, como se refleja en la presencia de “Mujer con espejo” en Madrid.

Botero no fue ajeno a la política y los acontecimientos globales. Su serie sobre “Abu Ghraib”, que retrata los horrores de la tortura y la guerra, es un testimonio de su habilidad para abordar temas serios con profundidad y sensibilidad. Esta capacidad de adaptar su estilo a diversas temáticas y técnicas, ya sea en óleo, pastel o escultura, cimentó su estatus como el artista latinoamericano vivo más cotizado.

A lo largo de los años, sus obras han sido donadas, exhibidas y vendidas en todo el mundo, alcanzando precios récord en casas de subastas y siendo declaradas de “interés cultural” por el gobierno colombiano. Las piezas de Botero han adornado desde museos y plazas públicas hasta las galerías más prestigiosas.

El fallecimiento de Botero marca el fin de una era en el arte contemporáneo, pero su influencia y legado, inconfundiblemente ricos y voluminosos como las figuras que pintaba, seguirán vivos en la historia del arte.


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