Por la pandemia, humanismo real en Colón, Qro.


Por Andrés González el 07/09/2020
 Por la pandemia, humanismo real en Colón, Qro.

Con el coronavirus encima – y no baja – comienza a golpearnos a todos y más a los sectores más desprotegidos, la crisis económica. Y […]

Con el coronavirus encima – y no baja – comienza a golpearnos a todos y más a los sectores más desprotegidos, la crisis económica.

Y en casa, comienzan toda clase de recortes.

Pero la situación se torna grave cuando ya no alcanza para lo indispensable. Pero de todos los indispensables hay uno que no se puede posponer y que se ha vuelto derecho universal. El de la alimentación.

En el municipio de Colón – donde las autoridades locales “salientes” olvidaron a la gente – comenzó y salido de la misma sociedad, un movimiento con un alto contenido de humanismo.

Sucede que una empresa local – el “Grupo Soriano”, distribuidor de pollo – que encabeza Manuel Montes, colonense, tomó la parte humanista para llevar apoyo, real, palpable, a los grupos más necesitados de ese municipio.

Este municipio cuya población se aproxima a los 80 mil habitantes, está en trance de retomar su despegue económico. El Aeropuerto Intercontinental de Querétaro, buena parte ha tenido en esto. Y se comienzan a abrir diversos Parques Industriales. En Colón, así los encontró la pandemia.

El golpe de la pandemia ha venido siendo seco, porque de pronto todo parece paralizarse. Y el hambre que golpea a las familias – también a los niños, por supuesto – ha venido a ser verdaderamente inhumano.

En el mes de marzo este “Grupo Soriano” decidió hacer algo, urgente. Lo primero y antes que nada, era paliar la falta de alimento al interior de las familias. Y como la empresa distribuye pollo en todo el centro del país, lo primero que hizo fue auxiliar a las familias de ese lugar.

El municipio de Colón cuenta con 53 comunidades, de todos tamaños y asentadas en la municipalidad que territorialmente es la más extensa de todo el estado. Cuando se notó que la pandemia no era cuestión de semanas, sino de meses – y va para largo – es que esta empresa decide apoyar a las familias de todo el municipio, entregando pollo subsidiado a razón de 13 pesos el kilo de un precio real que tiene de 40 pesos. Esto vino a significar un alivio importante para cientos de familias.

Así y llegando a comunidad por comunidad, se subsidiaron 200 toneladas de pollo que, claro, no resolvieron el problema total de la alimentación, pero si apoyaron notoriamente la economía de muchas familias.

Pero el problema – y la pandemia – seguía ahí.

“Debíamos encontrar y pronto, una manera de apoyar a las familias colonenses, a las que golpeaba ya la pandemia, pero también hacer frente a la crisis económica” nos platica Manuel Montes, un empresario que empezó desde abajo y que, seguramente por eso, se entiende su preocupación.

Así es como empieza a darle forma al “CPROCIR” – Comité Promotor de Centros de Industrialización Rural” – “que organiza a la gente para no solo a recibir el pescado, sino que la enseña como pescarlo”.

Y los Comités se diversifican.

“Es la sociedad misma – la gente – la que nos está pidiendo no solo que hacer, sino como hacerlo”, dice, no sin emoción, el empresario Manuel Montes.

Y… “a Dios rogando y con el mazo dando”.

Están en vías de integración al menos ocho comités de la más diversas índole. Uno de ellos se denomina “Casa” – Centro de Acción Social Autogestionaria” – que organiza a la gente en sus propias comunidades. “No regalamos más que nuestro tiempo y es las familias las que comienzan a empujarnos”. Y se ha gestionado insumos para mejora de vivienda – morteros, tinacos, etc- a precios de distribuidor.

Pero hay otros que impulsan a mipymes, con asistencia técnica y promoción. Este se denomina DAPIA que sintetiza las primeras letras de las palabras, intención de su creación; Despacho de Asesoría, Promoción Industrial y Agropecuaria. “Y es algo que ellos mismo pueden hacer …solo se requiere capacitarlos” dice el empresario Manuel Montes.

Y es que de esa manera – cuando joven – él mismo comenzó así.

Pero existen otros Comités, para comercializar productos del campo, para capacitar a mujeres en talleres, para capacitar a jóvenes trabajadores para la construcción o bien, para formar uniones de transportistas que ofrezcan calidad y servicio en esta materia.

“Este movimiento ya comenzó. Y las personas están más que motivadas, por la necesidad que se tiene, por la presencia del coronavirus que no sabemos para cuando termine. Y esta es una nueva forma para que sea la sociedad, de manera organizada, la que comience a contar con nuevas formas de organización”.

“En Colón, ya comenzamos y le vamos a seguir” dice entusiasmado Manuel Montes, creador él mismo de su empresa – “Grupo Soriano” – pero que está compartiendo a sus paisanos que “si es posible hacerlo, si nos organizamos”.

Ah y la más reciente.

El subsidio de, al menos, 200 kilos de pollo a la semana a la Casa Hogar y Asilo Santa María del Mexicano donde viven unos doscientos adultos mayores en la incertidumbre y quiénes, por la pandemia – es de entenderse – han visto mermadas las donaciones que recibían hasta en un 60 por ciento.

Si es posible – y en ocasiones, urgente – apoyar a todos estos grupos.

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