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Periodista de toda la vida, egresado de la escuela Carlos Septién García, catedrático en la Universidad de Guanajuato, analista político en radio y prensa escrita, además de Premio Estatal de Periodismo en el 2000.

»Los acomodos políticos que vienen

Cada proceso electoral encumbra nuevas figuras o afianza carreras políticas, pero también deshace sueños



Por: Andrés González

Tiempos de acomodos estos. De comenzar a hilar proyectos, de formar alianzas, de aprender a sumar…de no restar viendo al futuro.

Cada proceso electoral encumbra nuevas figuras o afianza carreras políticas, pero también deshace sueños.

Es la decisión ciudadana la que manda. Y su parecer es prístino ante el que nada se antepone. Esta, la decisión ciudadana, no lucha contra molinos de viento, sino a favor o en contra de proyectos políticos reales.

La decisión ciudadana es egoísta, porque ve por sus intereses. Le convence el bienestar, se deja seducir por sus ofrecimientos y el anhelo de estar mejor en un futuro no muy lejano.

Vendedores de sueños son unos…compradores de ofertas de bienestar somos todos los demás.

Este tiempo, el que se da en el intervalo de un proceso electoral pasado con el venidero – 2018 al 2021 – es el tiempo de armado y no – aún no – de definiciones.

En el proceso electoral que recién pasó, público fue, como parte de un equipo, la dupla Mauricio Kuri con Arturo Maximiliano García Pérez.

Habían estado ya juntos en el “proyecto ciudadano” para la alcaldía del municipio de Corregidora. El tiempo los alcanzó trabajando.

En el 18 – y bajo el cobijo del gobernador en funciones, más que de Acción Nacional – es que retoman el andar hacia un proyecto mayor. El senado de la república, del que dicen que es, la antesala de los gobernadores.

Por este cobijo a Mauricio Kuri, es que Marcos Aguilar lo etiquetó – nunca dijo su nombre – como “el hijo bendito”.

Es así que se decide continuar por la misma ruta, la propuesta de ser ciudadano.

Detrás, en el “cuarto de guerra” de las dos campañas de Kuri, siempre estuvo – invariablemente – el Lic. Arturo Maximiliano.

Empero, algo pasó entre ellos cuando juntos, alcanzaron la cima de la victoria, cuando Kuri recibió para el senado, su constancia de mayoría.

Y se separaron, sin enojo, sin pleito alguno.

Arturo Maximiliano pasó fugazmente por el PRI – “casi todos los jóvenes de esa época lo hicimos” – pero si tuvo una formación ideológica dentro de Acción Nacional. Cubrió cursos, se formó pues. Y un día, cuando terminaba el siglo pasado, decide su militancia en ese partido. Para esto, va y platica con el Dr. Rolando García.

“Fíjate doctor que estoy buscando una “casa ideológica” y yo veo que el Partido Acción Nacional podría ser esa casa.

Ese partido, el PAN, vivía de sus ideales y de ser oposición. No era chambista ni sus militantes eran buscadores del poder por el poder, sino del servicio público para servir. Era el PAN original, no contaminado. El PAN como nació en sus orígenes y que por muchos años conservó esa mística, “misma que hoy ha perdido”.

“La renta de las oficinas del PAN, era pagada de la bolsa de los dirigentes, de muchos militantes de buena fe” me dice Arturo Maximiliano.

De estos mecenas del PAN, recuerda a Paco Garrido, al propio Rolando García, “entre otros muchos”.

Rolando era una persona convencida de la ideología que en ese momento tenía Acción Nacional.

“Y a sugerencia del doctor, me recomendó que yo me adoctrinara, antes de buscar la militancia. Y así lo hice…me adentré en saber quién era Manuel Gómez Morín, abogado de prestigio y padre, además, de varias instituciones económicas de este país… y en ese partido hice mi propedéutico”.

Nuestro entrevistado recuerda como con el PAN se vivían las convenciones nacionales y estatales “donde se daban discursos y votaciones, donde había segundas vueltas y recuento público de los votos, con escrutadores o representantes de los aspirantes a algún cargo de elección popular. Ahí no había favoritos ni de gobernadores ni del presidente nacional o estatal del partido. Es más, la bendición de estos personajes significó muchas veces perder la interna”.

Hoy no, porque – ahora se ve – hasta “hijos benditos” han salido.

Así y ese camino de formación, es que conoció a muchos panistas, varios de los cuales escalaron el poder público. Al propio Paco Garrido, a Rolando desde luego, pero también a Ricardo Anaya. “Yo estaba en el Congreso – formó parte de la LIV legislatura local – tuve mucha relación con Ricardo, cuando fue secretario particular de Paco, de especial vínculo con el Congreso”.

A nuestro personaje, Arturo Maximiliano, le llegaron muy pronto las responsabilidades políticas, al ganar el quinto distrito local. Formaron esa LIV legislatura y por el PAN, María Cristina Morales, Jesús Arredondo, Alejandro Delgado, Rubén Salas, Rafael Montoya, Jorge Lomelí, Hipólito Pérez Montes, Edmundo Guajardo, Apolinar Casillas, Sandra Ugalde y Raquel Jiménez Cerrillo.

Algunos ya no están aquí, algún otro abandonó ya el PAN. Arturo Maximiliano es uno de estos.