López Obrador encubre su fracaso económico


Por Héctor Parra el 12/05/2020
 López Obrador encubre su fracaso económico

“AMLO considerado como necio y lento”

Andrés Manuel López Obrador, feliz, feliz, feliz, con la pandemia del Covid-19, le dará el pretexto que esperaba para esconder el fracaso de su política económica. Primero acusó la caída al “modelo económico neoliberal”, pero la pandemia lo precipitó, así su interpretación. Vaya desvergüenza del Presidente de la República, sus torpezas, vanidades, cancelación de obras, falta de respeto a los contratos, consultas populares a modo para rescindir convenios ya firmados y castigo a las empresas, han sido la causa fundamental del nulo crecimiento económico del año anterior, no las falacias presidenciales. Para este 2020, pronosticaban los expertos financieros, así como las calificadoras, una peor caída en crecimiento económico, pero López Obrador seguiría sosteniendo las mismas medidas depredadoras para que no haya crecimiento económico, por supuesto sin creación de empleos; IMSS informó que se han perdido 685, mil 840 empleos en el primer cuatrimestre de este año. Por circunstancias externas, venidas del Covid-19, también echa culpa a la pandemia, por eso le cayó como “anillo al dedo” y cómo no, él creó el pretexto perfecto para ocultar su mediocridad y acusar a esos factores externos, como la causa de la precipitación; así será todo su sexenio, culpando a otros de su incapacidad para gobernar, no se mueve un ápice mientras continúa destruyendo la economía del país. Su política social, sin embargo se “traga” la mayor parte del presupuesto público.

Aquí una de sus aberrantes contradicciones. El sábado pasado, en sus conferencias mediáticas que transmite los fines de semana por medio de las redes sociales, apoyó la información que proporcionó –solo cuando le es favorable- el Fondo Monetario Internacional –FMI-, quien dio a conocer las probabilidades del decrecimiento económico de algunos países; entre ellos EUA decrecimiento de menos 5.9%, Alemania menos 7%, Francia menos 7.2%, Italia menos 9%, España menos 8% y, la información de México lo puso feliz, feliz, feliz, será de menos 6.6%. Solo en casos que le favorecen se siente satisfecho; ahora sí reconoce la falta de crecimiento, pero por agentes externos ¡Inconcebible!

López Obrador se puso feliz, feliz, feliz, presumió las cifras, ahora no las criticó como en tantos otros momentos. El decrecimiento económico, insistió Andrés Manuel, será por causa del desmoronamiento del “modelo económico neoliberal”, no como consecuencia de sus torpezas como gobernante, esa no es la causa. Siempre encontrando culpable de sus ineptitudes. Y no podía faltar lo que, de hecho, será causa mundial del decrecimiento económico: la pandemia, infección global que obligó a cerrar puertas a miles de empresas; no quería cumplir el Presidente de la República, con las medidas sanitarias, cuando anunciaron que llegaría a México el coronavirus, por el contrario, él incitaba a desobedecer las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Pronto se dio cuenta de su error, reculó tarde, cambió de pronto, ahora imputa a la pandemia ser la causante de precipitar la caída de la “economía neoliberal”. Me pregunto ¿Qué hizo entonces como gobernante para evitar esa caída? ¡Nada! Solo se burla.

Por el contrario, impulsa el deterioro económico de México para culpar a sus enemigos políticos por la baja en su estatus económico, ello como parte de su campaña permanente de desprestigio, avizora las elecciones del 2021, sigue preñando de odio a los potenciales electores para que vuelvan a votar por su partido, desacredita y culpa a la oposición de todo lo malo, con ello busca volver a posicionarse ante la caída en las preferencias. Y no disimula su disgusto en contra del capital, vamos le molestan las compras de vehículos de lujo, eso no, dice Amlo, basta con vehículos modestos. Refleja sus traumas, fracasos personales y resentimiento social. Soslayarse y alegrarse de la desgracia de millones, es razón que le permite culpar a otros de sus manifiestas ineficiencias. El problema que tiene el Presidente, es no querer reconocer que la mayoría de los mexicanos ya no creen en sus mentiras “piadosas”. Y, ante el desconocimiento de la verdad, prefiere culpar a las redes sociales cuando lo critican, él se inventa “bots” como parte del “complot” para, dice derrocar su falsa popularidad. Incluso la señora Aristegui, antigua aliada, se queja de las campañas de desprestigio que sale del Palacio Federal, campañas dirigidas a mujeres periodistas. No podían durar tanto tiempo infinidad de mentiras que a diario, literalmente vomita. Hoy día, solo él y sus huestes -que cada día son menos-, creen en la falsedad de sus dichos. El gobernante no puede culpar a terceros de la imposibilidad de resolver los problemas, para eso fue electo, para eso se le contrató como Presidente, para resolver los problemas, no para quejarse de ellos, mucho menos para generar otros problemas. Para colmo de López Obrador, varios medios de comunicación extranjeros –El País, de España; Angeles Times; The New York Times, entre otros- hicieron notar y resaltar las torpezas del Presidente de la República, lo calificaron de: “necio y lento”.

Aquí algunos comentarios de los medios: “Mexico’s president is as heedless as Trump in the coronavirus crisis” califica al mandatario del país azteca como un jefe de estado necio y lento para reconocer la gravedad de la situación y rápido para minimizar todo en pro de que se vuelva a hablar sobre su Cuarta Transformación del país”. “En la mejor de las circunstancias, el COVID-19 representaría una tragedia significativa para nuestro vecino del sur, con su frágil sistema de salud y su economía vulnerable. Y encima, la mala gestión de AMLO amenaza con convertir una crisis de salud pública en una calamidad mucho mayor. Un cataclismo en México, el mayor socio comercial de Estados Unidos, con profundos lazos con California, tendría graves repercusiones en los Estados Unidos”. “Los gobiernos de todo el mundo, tanto de derecha como de izquierda, han adoptado programas de estímulo masivo, entendiendo que los esfuerzos para preservar la economía durante la tormenta minimizarán el daño permanente. Es por eso que los republicanos y los demócratas en este país se apresuraron a autorizar billones de dólares en gastos de emergencia, con un cuarto paquete en consideración”,

Luego vendría la inútil, torpe e injustificada réplica de Amlo: “Hay polémica y cuestionamientos, se ejercer la crítica y hay vida pública democrática, es muy bueno que esté sucediendo, todo lo que se pueda debatir, incluso hasta con noticias falsas y demás, que no duran, que no tienen efecto. Hace unos días salió en el New York Times, un periódico famoso pero con poca ética, en este caso es evidente que no hicieron un buen trabajo, que actuaron de manera tendenciosa, falto de ética, entonces no nos dejemos apantallar”. Conclusión, la mala fama del gobierno de López Obrador, hace rato cruzó las fronteras mexicanas, el desprestigio del gobierno de la 4T, se conoce a la perfección. Lamentablemente los mexicanos son quienes sufren las consecuencias del pésimo gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Queda claro que el mayor problema que hoy día tienen los mexicanos, es la mediocridad del Presidente de la República.

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