La vuelta al rojo


Por Andrés González el 20/07/2020
 La vuelta al rojo

Foto: Especial

Querétaro se mantiene como uno de los catorce estados que estarían volviendo, por “recomendación” del gobierno federal, al semáforo rojo. El paquete para el cambio […]

Querétaro se mantiene como uno de los catorce estados que estarían volviendo, por “recomendación” del gobierno federal, al semáforo rojo.

El paquete para el cambio de coloración del semáforo fue para 18 entidades federativas, pero cuatro de ellas – hasta ayer – decidieron rechazar la recomendación y se mantendrán en semáforo naranja.

“Atenderemos los ajustes sin alterar nuestros criterios técnicos”, dio a conocer el gobernador de Querétaro Francisco Domínguez Servién.

Esto equivale – según lo expresara el Ejecutivo – a que en la entidad  “seguiremos con las actividades económicas reactivadas, pero con mayor vigilancia en el cumplimiento de las medidas sanitarias”.

Querétaro, pues, no detiene su trabajo mantenido desde el pasado 5 de junio, cuando fueron anunciadas las primeras aperturas a las empresas consideradas no esenciales.

“En lo inmediato, no vamos a transferirles a las queretanas y a los queretanos, los efectos de estos cambios en la ponderación del semáforo federal”, dijo puntualmente el gobernador Pancho Domínguez Servién.

El mensaje fue difundido la tarde de este domingo, cuando en muchos de los sectores de la industria, el comercio y de servicios, se sentía el temor por un paro de actividades, como lo teníamos antes del 5 de junio.

No fue así. “No en lo inmediato”.

“Seguiremos adelante con las actividades económicas que ya se han reactivado, pero con una mayor vigilancia en el cumplimiento de las medidas sanitarias”.

Y en esto, es fundamental la participación ciudadana; no bajar la guardia en ninguna de las recomendaciones de las autoridades de salud, guardar la sana distancia en todos los lugares públicos; la utilización del cubreboca se hace obligatorio –sin penalización oficial, hasta ahora-; la utilización de gel al acceder a cualquier establecimiento y el lavado permanente de las manos con agua y jabón. Todo esto independientemente de que en el transcurso de esta misma semana pudieran instrumentarse otras medidas.

Y es que, tanto los contagios como las muertes ocasionadas por el coronavirus, siguen a la alza.

“Es necesario reforzar las medidas y el entrenamiento social. Hagámoslo hoy que tenemos margen, pues es diferente reaccionar cuando todavía hay camas en los hospitales, como es nuestro caso”.

Hay pues –todavía– margen de maniobra.

El cambio de coloración en el semáforo no significa bajar la guardia en las medidas de salud recomendadas. Debe mantenerse muy en alto lo mismo si estamos en color naranja que en rojo, si bien en esta última coloración se debe poner mayor empeño para detener los contagios.

La recomendación es federal, pero la decisión es estatal. Y así la decidieron las autoridades de salud de este estado, dadas a conocer por el gobernador.

Entonces, ni rebeldía ni contraposición. Sí colaboración plena, pero sin detener las actividades que ya había puesto en marcha el gobierno local cuando entramos al semáforo naranja.

Pancho Domínguez también dio a conocer la razón de esta decisión. Hizo referencia al número de camas disponibles –muy superior a las que en otros estados se tienen–, pero mayormente confiando en la participación de la sociedad para detener los contagios del coronavirus.

Así, la ciudad toda, en las calles, en los supermercados, en las tiendas, en los hoteles y restaurantes, se pone –y se incrementará– un especial esmero no solo en informar, sino en poner en práctica todas las recomendaciones.

Y eso sí depende de usted, de mí, de todos.

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