La puerta de la esperanza


Por Andrés González el 12/06/2020
 La puerta de la esperanza

Sin bajar la guardia – no la personal, ni la social, menos la de los servicios – en un regreso cauto y gradual, el gobernador […]

Sin bajar la guardia – no la personal, ni la social, menos la de los servicios – en un regreso cauto y gradual, el gobernador de Querétaro Francisco Domínguez Servién abrió ya aquí la puerta de la esperanza, el semáforo naranja, como segunda entidad a nivel nacional que lo hace, para que el miércoles 17 de junio, se reactiven diez bloques de otras tantas actividades no esenciales; se guardan otras que mantienen el nivel de suspensión y a la par, se pone en marcha un nuevo Programa de Reactivación Económica Estatal con un respaldo de 250 mdp del estado, no de la federación.

La movilidad será gradual, alertó, “porque debemos entender que la responsabilidad para el cumplimiento de medidas sanitarias, la prudencia y la autoprotección permanecen.

No fue una decisión en solitario, sino que se escuchó “a todos los sectores productivos de la entidad, comerciantes, prestadores de servicios, trabajadores, empresarios y emprendedores, tomando también en cuenta el semáforo nacional”.

Se trata además – y por lo que se ve – de comenzar a abrir, a apoyar, la pequeña y mediana economía local; la del comerciante que tiene un negocio en los mercados municipales, la de los emprendedores, pero también una parte de quienes le han apostado en su economía, a negocios ubicados en los centros comerciales.

La apertura no es total. Solamente un rubro –mercados y supermercados – lo extiende hasta en un 75 %, pero solo permitiendo el acceso de “una persona por familia”. Y con esto evitar aglomeraciones.

En los accesos de estos mercados y centros comerciales, continuará la colocación de gel en las manos.

Esta es la lista completa de lo autorizado y sus porcentajes.

Hoteles, al 30 por ciento; restaurantes y cafeterías, al 50 por ciento; peluquerías, estéticas y barberías, al 50 por ciento y realizar el servicio solo con citas; parques, plazas y espacios abiertos, al 50 por ciento; gimnasios, albercas, centros deportivos, spa y centros de masajes, al 30 por ciento y solo previa cita; centros comerciales al 25 por ciento; centros religiosos como son iglesias, templos, sinagogas, mezquitas al 25 por ciento y son celebración de servicio religiosos; deportes profesionales – sean los que sean – únicamente a puerta cerrada y sin público.

Sin variación y totalmente suspendidas, las funciones de cines, teatros, museos y eventos culturales; centros nocturnos, bares y salones de eventos, no bodas, no XV años y toda clase de eventos masivos como conciertos, parques de diversiones, balnearios o ferias.

Todo esto hasta nuevo aviso.

Pero no todo es alegría.

Se estima que a mediados de este mes – justo antes de entrarle al semáforo naranja – la pandemia estará en zona pico, la de más alto contagio y dicho esto por la directora de Servicios de Salud, la SESEQ, Martina Pérez Rendón.

Por eso es que la guardia, personal y social, no se debe descuidar, sino por el contrario, respetarla. Y como habrá más gente en las calles – por esta reapertura – los riesgos de contagio serán mayores.

Los negocios que ofrecen servicios, desde los de restaurantes, cafeterías, peluquerías, salones de belleza, deberán ser escrupulosos en guardar rigurosamente las medidas sanitarias recomendadas y agregar todas las que ellos mismos consideren pertinentes, tales como tapetes desinfectantes a la entrada de los negocios, gel o colocar lavabos para el aseo inmediato de las manos.

Y es que después de abrir varias empresas no esenciales – por protocolos internacionales, dictados extra fronteras – urgía hacer un movimiento para reactivar la economía local, la de aquí, la de nosotros, la de Querétaro.

Para el miércoles 17 de junio no se puede tener la certeza absoluta, de cómo esté esta pandemia – nadie la tiene – pero se presume que el haber detenido los índices de contagios, se puede pensar en reactivar la economía, cuando ya las familias, la sociedad toda, está al límite de sus recursos.

Vamos a hacerla posible, respetando todas las medidas sanitarias, saliendo – todavía – lo menos posible y evitar todo tipo de aglomeraciones.

Este es el primer intento masivo, serio pero cauteloso, de volver a la verdadera normalidad, la que teníamos en el país, en Querétaro hasta antes del 28 de febrero.

Y si, “regresar depende de todos”.

Ver todas las columnas de Andrés González

Nuestra red editorial


Codicegrafía
Ritos Falsos para perder la tranquilidad
EnBici.life
Fernanda Castillo: El futuro de una mujer fuerte
Pesos y Centavos
¿Los billetes son fuente de contagio?
Códice Informativo
El confinamiento, catalizador de la violencia doméstica