“La presidencia del PRI no es negociable”


Por Andrés González el 13/07/2020
 “La presidencia del PRI no es negociable”

Sucede que la tarde de este sábado un grupo de priistas distinguidos – de los de Ospital – se congregaron en el rancho La Pitahaya, ubicado en el municipio de Apaseo el Alto, Gto. pero en las inmediaciones a nuestro estado

Este fin de semana, la caldera que a su interior mantiene el Partido Revolucionario Institucional en Querétaro por la presidencia estatal, volvió a subir la temperatura.

Y es que las partes – Juan José Ruiz y Paul Ospital – si bien se envían comunicaciones indirectas, respaldos de un solo lado, la realidad es que entre ellos “la distancia entre los dos es cada día más grande”, en una negación a la buena política, en una cerrazón que solo está esperando el resolutivo de la Sala Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, TEPJF y que, venga como venga y por lo enconadas que están las partes, la unidad está lejos de ser el remedio y el trapito para que el PRI sea competitivo para el proceso electoral del 2021.

Sucede que la tarde de este sábado un grupo de priistas distinguidos – de los de Ospital – se congregaron en el rancho La Pitahaya, ubicado en el municipio de Apaseo el Alto, Gto. pero en las inmediaciones a nuestro estado.

De entrada, la decisión del lugar no tenía mayor mensaje que el de aprovechar el ofrecimiento del Lic. Pancho Pérez Rojas para realizarlo en una propiedad de la familia Pérez.

Y era la demostración de los sectores del PRI – del PRI de Ospital, del otro no se sabe nada o casi nada – para “cerrar filas” en torno a la dirigencia de Paul Ospital, sin la presencia física de este en ese lugar – tampoco, obvio, estuvo el otro – “para que el PRI vuelva al posicionamiento que ha tenido históricamente”.

Y si, además del anfitrión Francisco Pérez Rojas que es presidente del sector popular en el estado, asistieron en esa política tarde de la dirigencia priista de Paul, Jesús Ramírez dirigente estatal del sector campesino priista en la entidad; Iván Pérez del Movimiento Territorial; Lalo Carrera de la iniciativa privada y representante de los empresarios priistas; Héctor González, del Instituto “Reyes Heroles”; Martín Cedillo de la “Red de Jóvenes”; la diputada Abigail Arredondo, del ONMPRI Querétaro; el Lic. Mario Calzada Mercado, coordinador de los delegados en el estado y los expresidentes estatales del PRI, Isabel Aguilar y Rubén Galicia Medina, entre otros.

Y es que, independientes de la penosa, difícil e incierta situación que se tiene al interior del PRI de Querétaro, “debemos de mantenernos unidos y sobre todo, acatar estrictamente lo que el Comité Ejecutivo Nacional ha determinado, que el presidente en Querétaro es Paul Ospital” y cuyo grupo de trabajo no se ha disuelto y mantiene su ritmo de trabajo al interior del PRI, con algunas definiciones que también siguen siendo cuestionadas. La de la Presidencia del Comité Municipal del PRI en Tequisquiapan, por mencionar lo último. Siguen sin cumplir pues, lo que dispone el estatuto, se olvidan de la elemental decencia política, provocando desunión entre el priismo de esa municipalidad, por decir lo menos.

Y la otra “presidencia”, así lo señala, “son comités afines a Paul pero ilegales”.

En realidad, sostiene esta parte, “no existe desde hace meses comunicación alguna y a pesar de los mensajes enviados recibimos mutis de respuesta”.

Y a la reunión de los sectores priistas queretanos en tierras guanajuatenses, la contraparte responde con toda puntualidad:

“La dirigencia estatal no es negociable” por lo que batearon el llamado a la unidad de la reunión del rancho y spa, La Pitahaya.

Pero aclaran puntos, como para demostrar que no hay cerrazón total:

“En la lógica de construir con todos, que todos sean incluidos, que los proyectos de todos quepan en un mismo tablero, en eso si puede haber oídos prestos”.

El diálogo y la política fina – distintivo del PRI – no están del todo cancelados, porque aun cuando sea de una de las partes, están en pie el ofrecimiento.

La negociación es ahora entre JJRR y el CEN de este partido, si es que quieren dialogar, sin tomar el parecer, siquiera, de Paul Ospital, por la muy sencilla razón que lo negociable está fuera de su alcance.

De una manera u otra, el pleito es por las migajas del proceso electoral que viene. Y en las previas y sobre la mesa, no está la jaloneada presidencia estatal del PRI, que “es innegociable”.

Todo lo demás, puede estar sobre la mesa; una diputación local pluri – si alcanzan – o la federal , también pluri, ésta con mayor posibilidad que la primera.

Todo esto sin considerar el posible papel de “partido bisagra” que pudiera hacer este partido con cualesquiera de los dos que le llevan – y ahora más – una enorme ventaja: Con MORENA o bien…con el PAN.

En el PRI de Querétaro, “la bola del orgullo y los berrinches” cada vez se enreda más y más.

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