El negocio inmobiliario en Corregidora


Por Andrés González el 12/12/2020
 El negocio inmobiliario en Corregidora

Foto: Archivo

Más allá de las tradiciones y de su corta historia como municipio – fue decretado como tal en 1941 – el municipio de Corregidora, conurbado […]

Más allá de las tradiciones y de su corta historia como municipio – fue decretado como tal en 1941 – el municipio de Corregidora, conurbado totalmente al de Querétaro para formar parte importante de la llamada Zona Metropolitana Uno, se ha ubicado rápidamente como el cuarto municipio en importancia del estado.

Y en los últimos 30 años, bien pronto dejó de ser El Pueblito – que oficialmente su cabecera municipal así se llama – para transformarse en una importante zona industrial, habitacional y de servicios.

Y políticamente – y por eso – se ha convertido en una codiciada municipalidad y plantado ahí sus reales el Partido Acción Nacional, terminando con la hegemonía que el PRI había ejercido durante todo el siglo pasado.

Su presupuesto para el 2021 andará arriba de los mil 300 mdp. Y su población, de los escasos 44 mil que tenía en los 90s del siglo pasado, sobrepasa los 200 mil para este 2020. INEGI.

En este siglo XXI, de siete administraciones que ha tenido Corregidora, seis de ellas las ha ganado Acción Nacional y fue momentáneamente interrumpida por la administración del alcalde priista Carmelo Mendieta – 2009, 2012 – ahora mismo en problemas con la justicia.

A partir de este 2012, las tres administraciones municipales siguientes, las ha ganado el PAN en forma por demás amplia. Esta última, la de Roberto Sosa Pichardo, le sacó más de 20 mil votos al candidato de Morena, formado por la coalición de este con PT y Movimiento social, 20.5 mil; contra los 40.9 mil de la coalición PAN, PRD, Movimiento Ciudadano. Fue pues, un claro dos por uno. Al PRI casi le recetan el 3 por uno.

Sin embargo, al trascender la intención de repetir la contienda, al alcalde Roberto Sosa Pichardo, el junior del clan azul, se le están cargando todas las pulgas.

Y le comienzan a sacar la ropa sucia, la que no se lava en casa, sino que, por los tiempos electorales, la sacan a exhibir a la vía pública.

Esto sucede cuando se rompe el equilibrio entre “los que todo tienen” y los que nada o casi nada, han alcanzado.

Según la calificadora Fitch Ratings, la calificación nacional del municipio de Corregidora para el ejercicio fiscal 2019, “se encuentra en el rango menos de riesgo por incumplimiento respecto al resto de los gobiernos municipales de México” y cuanta con una mayor autonomía financiera en comparación con otros similares en población, teniendo un crecimiento mayor al PIB nacional, gracias a una economía local ascendente.

Esos son las buenas, oficiales, que hasta se presumen.

Pero las malas comienzan a brotar, solitas.

Y aquí también, es el negocio inmobiliario el que ha crecido, como la población misma. Si no, como.

La zona de El Batán viene arrastrando una sospechosa manipulación que se hace desde el cambio de uso de suelo. Ahí se vendió – y hay mucho por excavar – un predio municipal que estaba destinado para área verde a un particular y cuyo litigio camina ya en los tribunales.

Al actual alcalde y este ayuntamiento, se le adjudica un cambio de densidad poblacional en una propiedad de 10 hectáreas en esa zona de El Batán, de 40 que tenía a 300 habitantes por hectárea, con zona comercial y toda la cosa. La justificación que se dio en cabildo fue la ampliación de la carretera estatal 413, aun cuando la afectación al predio no llegara a los 1,500 metros cuadrados.

Pero el mayor crecimiento inmobiliario se viene dando por el desarrollo impulsado en los alrededores de la carretera estatal 411, que cuenta con camellón central, acotamientos, ciclovías e iluminación, en donde – todavía – no vive casi nadie. Y el sospechosismo crece porque se han rehabilitado las bajadas de las calles Bosques de Versalles, Camino a San Francisco, en donde la población es de cero. Nadie vive pues, todavía.

¿Quiénes son los desarrolladores de estos predios? Los primeros beneficiados que lo agradecerán serán ellos, los desarrolladores, con todo el incremento al precio por metro cuadrado. Los perjudicados, por el sobreprecio de estos predios, con infraestructura vial a costa del erario municipal, serán los ciudadanos que adquieran ahí esos lotes.

Pero hay más, muchos más en inversiones infladas, como los arco techos que se han realizado en varias comunidades de esta municipalidad. Tenemos nombres y sobreprecios.

Aquí les iremos dando seguimiento.

Se va usted a sorprender.

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